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Cómo elegir un SAI para proteger ordenador, router y dispositivos

Guía práctica para elegir un SAI (UPS) que proteja tu ordenador, router y dispositivos: cómo calcular potencia, autonomía, tipos de salida y errores a evitar.

Por ZB Marketplace 8 min
Cómo elegir un SAI para proteger ordenador, router y dispositivos

Qué hace un SAI y por qué importa

Hecho: un SAI (Sistema de Alimentación Ininterrumpida, o UPS en inglés) combina protección contra sobretensiones con una batería que mantiene la alimentación cuando falla la red. No todos los SAI son iguales: algunos sólo filtran picos y ofrecen unos minutos de respaldo; otros generan alimentación continua con plena regulación.

Recomendación general: define primero qué quieres proteger y por cuánto tiempo. Para un portátil conectado, el objetivo suele ser evitar pérdida de datos y permitir un apagado ordenado. Para un router y un módem, el objetivo puede ser mantener la conectividad durante cortes breves o hasta que se restablezca el servicio.

  • Protección básica: supresión de sobretensiones y ruido eléctrico.
  • Respaldo por batería: permite mantener equipos encendidos unos minutos u horas según la capacidad.
  • Regulación (AVR) y conversión online: niveles de protección y calidad de la onda de salida.

Potencia útil: VA, vatios y cómo calcular lo que necesitas

Hecho: los SAI se etiquetan en VA (voltio-amperios) y en potencia real en vatios (W). La relación entre ambos depende del factor de potencia (PF) del SAI; muchos modelos domésticos tienen PF alrededor de 0,6–0,8. Por eso no basta mirar sólo los VA.

Ejemplo práctico: si tu ordenador de sobremesa y monitor consumen conjuntamente 250 W, y el SAI tiene PF 0,7, necesitas un SAI con al menos 250 / 0,7 ≈ 360 VA. Es aconsejable dejar un margen del 20–25% para picos y futuras ampliaciones.

Recomendación general: mide el consumo real de tus equipos con un vatímetro (por ejemplo, durante la carga de trabajo habitual). Usa ese valor para dimensionar la potencia, no la potencia máxima nominal de la fuente del PC.

  • Calcula consumo real de: ordenador (CPU+GPU+disco), monitor, router, switch y periféricos relevantes.
  • Suma los vatios y divide entre el factor de potencia del SAI para obtener VA mínimos.
  • Añade un 20–25% de margen para picos de arranque.

Autonomía: cuánto tiempo necesitas y cómo estimarlo

Hecho: la autonomía depende de la energía almacenada en la batería (Wh), la eficiencia del inversor y la carga total. Las especificaciones del fabricante suelen dar tiempos orientativos para cargas parciales (p. ej. 50 %), no para tu combinación específica de equipos.

Recomendación práctica: define dos niveles de autonomía: mínimo (p. ej. 5–15 minutos) para apagar el PC ordenadamente y reiniciar el NAS; y deseable (p. ej. 30–120 minutos) si pretendes mantener router y dispositivos durante un corte prolongado.

Cálculo aproximado: autonomía (h) ≈ capacidad batería (Wh) / consumo total (W). Si el fabricante da sólo VA y minutos a una carga, usa esa tabla como referencia y espera variaciones según la temperatura y el envejecimiento de la batería.

  • Autonomía corta (5–15 min): suficiente para apagado seguro de un PC.
  • Autonomía media (30–60 min): mantiene router y PC para tareas críticas.
  • Autonomía larga: requiere baterías extras o SAI con baterías externas (más caros y voluminosos).

Topologías y salida de onda: qué afecta a tu equipo

Hecho: hay tres topologías comunes: offline (standby), line-interactive y online (doble conversión). Offline es la más básica y económica; line-interactive añade regulación automática de voltaje (AVR); online ofrece la mejor estabilidad y no depende del cambio entre red y batería.

Recomendación general: para un PC moderno con fuente con corrección activa de factor y para equipos de red, un SAI line‑interactive suele ser suficiente en entornos domésticos. Para servidores críticos o equipos sensibles a la calidad de la onda, considera un SAI online.

Aspectos dependientes del modelo: la naturaleza de la salida —onda sinusoidal pura vs. pseudo-senoidal— importa para fuentes de alimentación y cargadores. Algunas fuentes baratas funcionan con onda pseudo, pero la electrónica más exigente puede requerir onda pura. Comprueba la compatibilidad con la documentación del fabricante del equipo si hay dudas.

  • Offline (standby): protección básica, pequeño corte al pasar a batería.
  • Line‑interactive: mejor regulación de voltaje sin usar batería en cada fluctuación.
  • Online (doble conversión): alimentación continua y máxima protección, pero más costoso.

Qué enchufar: router, PC, impresora y errores habituales

Recomendación clara: protege con batería el PC o un portátil si necesitas tiempo para guardar trabajos y apagar. Protege también router y módem si necesitas conectividad para teletrabajo o para sistemas de domótica. No todos los enchufes de un SAI son iguales: suele haber tomas con respaldo por batería y tomas sólo con supresión de sobretensiones.

Error frecuente: conectar una impresora láser, un electrodoméstico o un cargador de alto consumo a las salidas de batería. Las impresoras láser tienen picos de arranque altos y pueden saturar el SAI. Para equipos con consumo intermitente o resistivo, lo mejor es usar sólo protección contra sobretensión, no respaldo por batería.

Consejo práctico: separa las cargas críticas (PC, router, NAS) en las tomas con batería y deja enchufes menos críticos o de alta potencia en tomas de solo supresión.

  • En tomas con respaldo: ordenador, monitor, NAS, router, switch crítico.
  • En tomas sin respaldo (solo protección): impresora láser, regletas de alto consumo.
  • Nunca conectes un extintor o equipo médico sin comprobar certificaciones y compatibilidad.

Errores frecuentes, checklist y pasos accionables

Errores comunes: dimensionar por la potencia máxima teórica del ordenador, confiar en tiempos de autonomía nominales sin comprobar la carga real, y mezclar en las mismas tomas equipos que generan picos con equipos sensibles.

Pasos accionables (lista de comprobación): sigue esta secuencia para elegir un SAI adecuado.

  • 1) Mide el consumo real de todos los equipos que quieras proteger (vatímetro).
  • 2) Suma vatios y añade un margen del 20–25% para picos y ampliaciones.
  • 3) Convierte a VA según un factor de potencia estimado (0,7 si no hay dato).
  • 4) Decide la autonomía mínima que necesitas (apagar ordenadamente vs. mantener conectividad).
  • 5) Elige topología: line‑interactive para la mayoría de hogares; online solo si la calidad es crítica.
  • 6) Verifica la naturaleza de la salida (onda pura vs. pseudo) si usas fuentes sensibles.
  • 7) Comprueba número y tipo de tomas: separa tomas con batería y sin batería.
  • 8) Valora funciones adicionales: gestión por USB/RED para apagado automático, software, y facilidad de sustitución de batería.